Señalan en la IBERO que sólo 15% de niños y adolescentes migrantes acude a la escuela

Mar, 30 Oct 2018
Realizan en la IBERO el seminario ‘Migración interna, infancia y derecho a la educación’
  • Dra. Marisol Silva Laya, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación.
  • Dr. Carlos Rafael Rodríguez Solera, académico del Inide y coordinador del Grupo de Investigación Interdisciplinar Migración Interna y Derechos de la Infancia de la IBERO.

De los aproximadamente 350 mil niños, niñas y adolescentes migrantes que hay (en México), algunos de ellos jornaleros, sólo entre el 15 y 17% acude a la escuela, señaló la doctora Marisol Silva Laya, directora del Instituto de Investigaciones para el Desarrollo de la Educación (Inide) de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.

Para abordar esta problemática, desde la docencia y la investigación, el Inide realizó en la IBERO el seminario ‘Migración interna, infancia y derecho a la educación. Aproximaciones interdisciplinarias, actores y propuestas de políticas públicas’, un encuentro donde coincidieron diversas voces y miradas que lograron articularse de manera interdisciplinaria e interinstitucional.

Asistieron académicos que analizan políticas públicas para atender necesidades básicas de salud, alimentación, vivienda, trabajo y educación de los niños, niñas y adolescentes migrantes. Además, señalaron sus déficits y algunos desafíos, como promover vínculos intersectoriales; exigir que se destinen más recursos económicos, materiales y humanos; capacitar a docentes para atender la diversidad cultural de los migrantes; y responder a las necesidades de niñas, niños y adolescentes indígenas, en su lengua, formas de organización y cosmovisión.

Silva dijo que este momento coloca al Inide en el horizonte de su misión, que es: ‘Generar conocimiento, difundirlo y vincularlo a la docencia, con un claro compromiso con los sectores sociales en situación de vulnerabilidad, para incidir en la solución de problemas derivados de la inequidad educativa  y la desigualdad social’.

La doctora abundó que, “una forma de operar nuestra misión es promoviendo redes, alianzas o comunidades”; de ahí que invitó a quienes acudieron al seminario, a pensarse como un colectivo que puede articularse y unir fuerzas para impulsar muchas de las iniciativas que se compartirán en esta actividad,  “y quedarán plasmadas en una obra  que ojalá trascienda las barreras de la tinta y el papel e influya en la generación de condiciones que garanticen vida digna y en abundancia a esas niñas, niños y adolescentes migrantes”. 

Investigación, espejo de la realidad

El doctor Carlos Rafael Rodríguez Solera, académico del Inide y coordinador del Grupo de Investigación Interdisciplinar Migración Interna y Derechos de la Infancia de la IBERO, mencionó que en el seminario un selecto grupo de expertos expuso resultados de investigación y propuestas, para que las niñas, niños y adolescentes de familias migrantes ejerzan, de manera efectiva, su derecho a la educación.

Rodríguez comentó que cuando las y los académicos hacen estudios sobre la educación a migrantes, la mayoría de las veces los resultados no son tan alentadores. “Por el contrario, tenemos que dar cuenta de las precarias situaciones que suele enfrentar esta población. Por eso, no siempre nuestros estudios son agradables para las autoridades, puesto que reflejan aspectos de la realidad, que no es bonito dar a conocer”.

“No obstante, si queremos lograr cambios sustanciales en la situación educativa de estas niñas y niños, es indispensable que conozcamos su realidad, por desagradable que ésta sea”.

Asimismo, reconoció que “las investigaciones son una suerte de espejos que reflejan la realidad y, cuando esta realidad tiene problemas, lo que reflejan nuestras investigaciones son esos problemas, que no inventamos, y que lo único que hacemos es mostrar con toda su crudeza”.

De ahí que la aspiración de los investigadores es que sus trabajos sean fieles a lo que ocurre en el mundo social.  Sin embargo, somos conscientes de que, si bien los espejos reflejan la realidad, hay muchas formas de reflejarla”.

Por ello considero posible que las metodologías y marcos conceptuales empleadas y que les ayudan a interpretar la realidad se deban mejorar, “como un espejo que requiere ser pulido”, porque la investigación social es perfectible, “aunque sus posibles imperfecciones, en modo alguno cuestionan su valor, como una poderosa herramienta, para conocer y transformar la realidad”.

Texto y fotos: PEDRO RENDÓN/ICM


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